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EL SECRETARIO DE ESTADO DE UNIVERSIDADES, MÀRIUS RUBIRALTA, RECHAZA EN EL FORO DE UGT QUE EL PROCESO DE BOLONIA SUPONGA LA PRIVATIZACIÓN DE LA UNIVERS Lun, 16/02/2009 - 11:13.
El proceso de Bolonia no supone homogeneización, no va en contra de la universidad pública y no implica privatización ni mercantilización. El secretario de Estado de Universidades, Màrius Rubiralta, se mostró así de tajante durante su intervención en el debate que, bajo el título ‘La integración de la universidad española en el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES)’, se celebró el pasado 11 de febrero en la Escuela Julián Besteiro, de Madrid. Junto al alto cargo del Ministerio de Ciencia e Innovación (MICINN), participaron también Antonio Valverde, profesor titular de la Universidad de Sevilla; Manuel Moreno, representante de alumnos en el Consejo de Gobierno de la Universidad de Zaragoza, y el secretario general de FETE-UGT, Carlos López Cortiñas, además de Cándido Méndez, secretario general de UGT, a cuyo cargo corrió la apertura del acto. Rubiralta, quien reflexionó sobre qué universidad estamos construyendo y cuál ha de ser el papel de la educación superior pública, recordó que fue Mariano Rajoy en su etapa como ministro de Educación el que firmó la incorporación de nuestro país al proceso de Bolonia, y cómo, bajo su punto de vista, no se aprovechó el momento de elaboración de la Ley Orgánica de Universidades (LOU) para proceder a una verdadera reforma de la universidad, lo que supuso una oportunidad perdida. “La modernización no se hizo en el momento en que se debía”, precisó. El secretario de Estado de Universidades reconoció fallos por parte de la Administración en el traslado a la opinión pública de lo que es y no es el proceso de convergencia universitaria europea y rechazó los argumentos esgrimidos por algún sector estudiantil en las protestas llevadas a cabo en los últimos meses. En este sentido, resaltó que el EEES supone la compatibilidad de los títulos europeos, pero en ningún momento una homogeneización; rebatió la idea de que va en contra de la universidad pública recordando que la Declaración de Bolonia tiene como precedente la firma por parte de los rectores de la Carta Magna de Universidades y rechazó asimismo que implique privatización o mercantilización. Con todo, hizo una llamada a no confundir la empleabilidad con la mercantilización y afirmó que en la crítica a este proceso estamos siendo “made in spain”. Tras descartar que la convergencia de la universidad española se esté haciendo a coste cero, reconoció que las preguntas que se están formulando en nuestro país en estos momentos debían haber quedado ya resueltas en 2001 o 2002. Rubiralta habló de que en el Ministerio de Ciencia e Innovación existe voluntad política para promover un estatuto del Personal de Administración y Servicios (PAS). Antonio Valverde, profesor titular de la Universidad de Sevilla, de la que actualmente es vicerrector de Estudiantes, se refirió al papel clave que la enseñanza superior tiene en el logro de la equidad y la solidaridad social. Para Valverde, Bolonia es una gran oportunidad, pero advirtió de la necesidad de “tener cuidado” con las Humanidades y con las Ciencias Básicas, donde los alumnos pueden encontrarse con problemas de empleabilidad. Valverde discrepó de la idea de unanimidad en las protestas de los estudiantes y dijo que, mientras había alumnos que criticaban el proceso de convergencia universitaria, otros lo apoyaban y pedían su urgente implantación. Además de reclamar la equiparación de los precios del máster a los del grado, pidió estabilidad en la normativa que rige la institución universitaria. Por su parte, el representante de alumnos en el Consejo de Gobierno de la Universidad de Zaragoza resaltó que estamos ante la oportunidad de poner la universidad del siglo XIX en el siglo XXI. Manuel Moreno habló de que la implantación de Bolonia es una responsabilidad compartida entre el Estado y las Comunidades Autónomas y que no puede hacerse a coste cero, y criticó que los criterios económicos y académicos para la obtención de becas son muy rigurosos. También sugirió que el profesorado no está capacitado para cambiar la metodología que exige esta adaptación. Previamente, el secretario general de FETE-UGT había puesto de manifiesto cómo Bolonia había generado muchas expectativas, pero también dudas y preocupaciones en la comunidad universitaria. Carlos López Cortiñas se refirió a la incertidumbre que se está creando en torno al precio que tendrán los másteres y, en este sentido, habló de la necesidad de que la Administración siga avanzando en la política de becas, de tal modo que nuestro país se acerque a la media europea. Tras aludir al máster en formación del profesorado de Secundaria, del que dijo que debe tener un diseño que responda a las expectativas del sistema educativo y que cuente con la colaboración de pedagogos, psicólogos y profesores de Secundaria, López Cortiñas consideró necesario culminar la negociación del Estatuto del Personal Docente e Investigador (PDI), un documento que ha de contemplar una carrera motivadora y bien retribuida. Cándido Méndez, secretario general de UGT, habló en la apertura del acto sobre los problemas de recepción que la sociedad había tenido respecto a lo que es el proceso de Bolonia, afirmó que la universidad es una institución muy ‘sensible’ y recordó que nos encontramos en un escenario de recesión económica, factores todos ellos que obligan a explicar bien este proceso de convergencia universitaria y a generar confianza en él. A juicio de Méndez, el proceso de Bolonia se ha presentado como una nueva reforma de los planes de estudio de nuestras universidades, en vez de cómo un cambio de concepto, lo que ha provocado que se perdiera un “tiempo precioso”. El dirigente de UGT se sintió molesto con que el sistema económico español sea incapaz de generar empleo de valor añadido, y vio en Bolonia la oportunidad para ello. Una responsabilidad que consideró necesario repartir, porque, señaló, no es culpa únicamente del sistema educativo. El debate, que fue seguido por numeroso público que llenaba el salón de actos de la Escuela Julián Besteiro, se prolongó con múltiples intervenciones de los asistentes, que transmitieron sus impresiones e hicieron llegar al secretario de Estado de Universidades sus preocupaciones sobre un amplio espectro de asuntos relacionados con el EEES. De manera especial, respecto al máster de formación del profesorado de Secundaria se planteó la preocupación de que los créditos estén sujetos a una lucha entre departamentos y facultades, alejándose de la formación que realmente precisan los nuevos docentes de Secundaria. En ese sentido, algunos intervinientes destacaron que quien verdaderamente conoce la realidad de las aulas es el profesorado de secundaria, por lo que tendría que tener cabida en dicha formación. Documentos relacionados |
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